Cuando Clint Eastwood no era un ser reverenciado sino un simple actor de películas de acción, dirigió esta Ruta Suicida en la que un policía protege a una testigo mientras los persigue la Mafia y la policía corrupta. En una de sus escenas más famosas, los polis acribillan de tal forma la casa donde se refugian que acaban por derribarla a balazos. Salen varias motos, las Electra Glide policiales, las HD Panhead de una banda de moteros y la Harley Davidson Knucklehead en la que Eastwood y una interesante Sondra Locke escapan de un helicóptero.
lunes, 3 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
CINEMOTÓGRAFO 143. Charlie Sheen más allá de la ley
Más allá de la duda que nos genera saber si Beyond the law (1993) es una comedia o un drama policial con toques de thriller, no hay duda de...
-
Faltaba en este blog una película española que marcó una época, ganadora de Goyas, candidata a Oscar y Bafta, con el inconfundible estilo...
-
Llegan las vacaciones y, con ellas, un clásico Cinemotográfico: El Mundo en Moto. Hablamos de la cuarta temporada de la serie documental de...
-
A great ride es una de esas joyas moteras desconocidas que siempre hace ilusión descubrir. Hablamos de una película de 1979 con un claro pa...
No hay comentarios:
Publicar un comentario